Datando un besamanos en tiempos de Carlos IV

La Ilustración Española y Americana de 15 de noviembre de 1887 incluye un grabado que reproduce el cuadro “Un besamanos en el Real Palacio de Madrid reinando Carlos IV” (1804) de Luis Alvarez. En la sección Nuestros Grabados da una referencia de ese acto protocolario...

Marqués serás para siempre jamás

Aunque el título de este post, “Marqués para siempre jamás”, pueda sonar a fin de cuento infantil, no lo es. En este post hablaremos de la concesión de un título nobiliario a finales del Siglo de Oro. El rey que lo concedió fue Carlos II y el acreedor de tal honor:...

Curso de Gramática Parda, el Anaquel nos enseña a vivir del cuento

El Curso Completo de Gramática Parda, dividido en quince lecciones, en las que se dan reglas fijas para que cualquiera pueda vivir sin tener necesidad de trabajar. Escrito por el Bachiller Cantaclaro. El manual que tengo en mi Anaquel, es un librito de 1865. En la...

El post Un tono de mal tono apareció publicado por primera vez en Protocol Bloggers Point el 22 de agosto de 2014, y hacía referencia a los sonidos que emiten los teléfonos móviles cuando tienen una llamada entrante.

Los móviles nos avisan cada vez que tenemos una llamada, además también si la perdemos, o cuando entra un mensaje, por no hablar de los distintos avisos de los diferentes sistemas de mensajería instantánea y redes sociales a los que estamos suscritos. El resultado es una cacofonía bastante desagradable al oído.

El tono inicial de los teléfonos era un sonido poco agradable, pensado para que quien lo escuchase descolgase cuanto antes el receptor y respondiese a la llamada. La cosa ha cambiado mucho y podemos elegir cualquier tono para la llamada entrante del móvil: desde sonidos agradables, que nos gustan o nos traen un recuerdo especial a la canción pegadiza del verano o la voz infantil de un ser querido que nos dice que descolguemos el móvil …. ¡cualquier cosa!.

Tampoco en esta situación pensamos en los demás, o tal vez si y pensando en ellos dejamos que el teléfono suene y suene para hacer partícipes a los que nos rodean de ese sonido que –solo a nosotros- nos parece fantástico porque nos distingue del resto, y nos hace únicos.

Queridos protocoleros elijamos un tono de buen tono, y evitemos que el sonido esté demasiado alto.

Fuente de la imagen: Pinterest

error: Content is protected !!
Share This