«¡No sin mi hijo!», sobre la integración de los niños en la vida social de los padres (I) [Revisión]

«¡No sin mi hijo!», sobre la integración de los niños en la vida social de los padres es la revisión de una entrada que, con el título: «¡No sin mi hijo!», sobre niños y vida social de los padres, publiqué en Protocol Bloggers Point el 4 de noviembre de 2015. Toda...

Veraneo y veraneantes de principios del siglo XX

Verano extraño el que nos tocará este año, aunque no nos podamos mover de casa o de nuestro entorno habitual, el calor hace pensar a los veraneantes en playas, arena, olas rizadas, largos paseos por senderos, altas montañas o simplemente pasar la tarde a la sombra...

Ceremonial para el acto solemne de Jura como heredera de la Corona

El 20 de junio de 1833 tuvo lugar la jura de la Serenísima Infanta Doña María Isabel Luisa como princesa heredera de la Corona de España en la Iglesia de los Jerónimos de Madrid. El ceremonial de dicho acto solemne fue aprobado por el rey Fernando VII y está recogido...

Real Cedula de S.M. y Señores del Consejo, en que a consecuencia de cierta representacion del Reverendo Obispo de Placencia, se prohíben los disciplinantes, empalados, y otros espectáculos en las procesiones de Semana Santa, Cruz de Mayo, Rogativas, y otras, los bayles en las Iglesias, sus atrios, y cementerios, y el trabajar en los dias de fiesta en que no està dispensado poderlo hacer

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Don Carlos III en el Pardo, por Real cédula de 20 de febrero de 1777

Prohibiciones de disciplinantes, empalados y otros tales espectáculos en procesiones, y de bayles en Iglesias, sus atrios y cimenterios.

Las Chancillerías y Audiencias del Reyno no permitan disciplinantes, empalados, ni otros espectáculos semejantes que no sirven de edificación, y pueden servir a la indevoción y al desorden en las procesiones de Semana Santa, Cruz de Mayo, rogativas, ni en otras algunas; debiendo los que tuvieren verdadero espíritu de compunción y penitencia elegir otras más racionales, secretas y menos expuestas, con el consejo y dirección de sus confesores.

No consientan procesiones de noche; haciéndose las que fuere costumbre, y saliendo a tiempo que estén recogidas y finalizadas antes de ponerse el sol, para evitar los inconvenientes que pueden resultar de lo contrario

No toleren bayles en las iglesias, sus atrios y cimenterios, ni delante de las imágenes de los santos, sacándolas a este fin a otros sitios con el pretexto de celebrar su festividad, darles culto, ofrenda, limosna, ni otro alguno; guardándose en los templos la reverencia, en los atrios y cimenterios el respeto, y delante de las imágenes la veneración que es debida conforme a los principios de la religión, a la santa disciplina, y a lo que para su observancia disponen las leyes del reyno.

Y finalmente celen con la mayor vigilancia sobre el cumplimiento de todo esto, procediendo contra los contraventores conforme a las leyes del reyno; a cuyas penas, y a la más seria demostración que corresponda según las circunstancias, serán responsables las justicias que así no lo hicieren: y los prelados, párrocos y demás personas eclesiásticas a quienes pertenezca, celen también sobre lo mismo en los términos prevenidos en el capítulos quarto de la real cédula de 19 de noviembre de 1771 a que se arreglen exactamente”

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