Una máxima del protocolo es la que da título a esta entrada: a cada uno su puesto según su rango. A mí me lo enseñaron en la primera clase que tuve sobre el tema hace más de 30 años. Por eso me ha gustado encontrar la prueba fehaciente de que esto ha sido así por los siglos de los siglos.

Navegando en  la web de la Biblioteca Digital he encontrado este manuscrito que desde hoy figura en mi anaquel virtual. El libro se titula: “Ceremonial de los asientos de los Consistorios de los Diputados, Inquisidores, Contadores y Judicantes del Reino de Aragón y del lugar que han de tener los Oficiales Reales, Dignidades, Jueces y señores de Título cuando van a ellos” (he traducido el título al castellano del siglo XXI, en las citas respetaré del siglo XVII). Como les decía es un manuscrito y lo firma Geronimo Martel, Cronista del Reino de Aragón y  la Biblioteca lo data a principios del siglo XVII. En sus 30 páginas, y con gran detalle, recoge el puesto que corresponde a cada uno de los cargos que menciona en los diferentes actos a los que puede acudir en los Consistorios.

Una eficaz herramienta para ubicar puestos: el croquis

Una herramienta muy eficaz y que se emplea mucho por quien organiza actos de protocolo son los croquis. Estos dibujos a mano alzada de mesas o salas en los que se numeran puestos y se nombra a las personas que los ocupan, forman parte del día a día de un protocolero. Dirán ustedes: hoy eso se hace con el ordenador, es verdad, pero seguro que el primer boceto siempre es a mano. Así lo hacían hace 4 siglos ¡ahí es ná!.

El puesto que se ocupa habla de cargo, rango y precedencia

La precedencia según el rango es algo que también aprendemos el primer día de primero de primaria de protocolo. A lo largo del manuscrito encontramos constantes referencias a la precedencia: cambio de asientos si alguno de los que falta tiene mayor precedencia, lo que supone una mejora en el puesto que se ocupa –“quando falta alguno delos Diputados los que están después dellos se mejoran de lugar del lado donde esta su asiento”; “si falta alguno de los Diputados o Inquisidores el siguiente en grado se ha de mejorar de lugar”; “siempre un official real precede al Jurado de Caragoça”; “si falta algún Diputado mejoranse de lugar los que están después dellos del lado donde esta su asiento”; “se mejoran por su orden”; “no dexando que nadie que no sea juez le preceda” (hay que mejorar de puesto pero no hay que saltarse el orden de los rangos asistentes).

La importancia de quien preside y del puesto a su derecha

Otra cosa que aprendemos en las primeras lecciones de protocolo es la importancia de la derecha. El puesto más importante es el de quien preside, y el siguiente el que está a su derecha. Esto lo tiene claro el manuscrito, que hace referencia, de forma persistente, a la derecha. Y no a la derecha del que mira, sino del puesto que se ocupa.

Si falta el Prelado de los Inquisidores ha de presidir el noble y si falta, el hidalgo. El noble toma la mano derecha del prelado y también cuando falta el de Caragoça y quando ubiere solos dos Inquisidores que entonces el más preeminente ha de tener la mano derecha” (es curioso pero aquí nos está hablando de la presidencia par y del puesto más importante en ella).

En esta otra cita vemos la ordenación en alternancia: “sea asentado primero el Prelado los demás se vayan asentando ansi como han ydo saliendo en la extracción [nombramiento] tomando el primero la mano derecha del prelado y el segundo la mano hizquierda y assi siguiendo una a una mano y otro ala otra”.

Tradición y costumbre

Hace referencia a la tradición con estas palabras “usaban antiguamente” y en uno de los apartados en el que hace esa remisión al pasado es en el 10, relativo al orden de salida de los Diputados cuando han ido a recibir al Rey.

De dos maneras he visto salir los Diputados a los reçevimientos del Rey y de otras personas, usaban antiguamente yr uno después de otro por su orden llevando a cada uno dellos, en medio dos de los que venían a acompañarlos, mas de muchos años ha esta parte no van sino de la manera (…) yendo los Diputados solos y los que los vienen a acompañar todos de delante y luego siguen las maças y después los diputados solos. Los porteros de los Diputados an de yr adelante los que van acompanando vestidos con sus ropas ordinarias”.

La antigüedad en el cargo como criterio de ordenación

La antigüedad en el cargo marca el puesto que se ocupa en los supuestos en los que concurren dos cargos iguales. “y en caso que fueren dos Consejeros el mas antigo se ha de asentar entre el Diputado Cavallero y el hidalgo y el segundo en el lugar que se ha dicho”; “al más antigo  dellos le dan lugar después del Noble de mano derecha”.

Aunque a veces se “peinan” los cargos más antiguos con los más nuevos. El intercalado era una forma utilizada en las juras de diputados nuevos;  en el manuscrito se dice “interpolan (…) entre los unos a una parte y los otros a otra”. Tal y como vemos en el croquis siguiente.

Cuando está el rey … no se sienta nadie salvo él

En el apartado dedicado al ceremonial que se sigue para la jura del Rey avisa de lo siguiente: “no ha de haber silla ni banco alguno sino que todos han de estar en pie y con los bonetes en la mano y solo ha de haber la silla que tendrá el Rey baxo de su dosel”. El que no se siente nadie no significa que los asistentes estén sin protocolizar, cada uno en su puesto en posición de firmes como se aprecia en el siguiente croquis.

Y con protocolo, ceremonial puesto y rango sigue el manuscrito, recogiendo muchas indicaciones que aún seguimos utilizando (salvando las distancias históricas). Todo ello me lleva a reafirmarme en la máxima de este blog: en protocolo no hay nada nuevo bajo el sol.

¡Buena semana, protocoleros!

Fuentes: la mencionada en el texto, digitalizada por la Biblioteca Digital Hispánica y el Diccionario de Autoridades para la palabra:

CONSISTORIO. s. m. El Consejo, Tribunal o Juzgado, donde se vén y deciden las cáusas y litigios en común, assí Sacras, como civiles, criminales y económicas. Latín. Consilium, ii. Senatus, us. OV. Hist. Chil. pl. 252. Llegaron a los oídos de Dios: y admitido el memorial de sus quejas en su Divino Consistório, salió tan bien despachado, como se verá en la satisfacción que Dios les dio. MANER. Prefac. §. 6. Era Tertuliano Orador causídico, y acertose a hallar en el Consistório, en ocasión que interrogaba a un Christiano el Presidente. M. AGRED. tom. 1. num. 112. Manifestando a los Santos Ángeles en parte el decreto del Divino Consistório sobre estos Sacramentos. VILLAVIC. Mosch. Cant. 3. Oct. 38.
Qual de ellos fue el autor de tanto crimen,
Merecedor y digno muchas veces
De que en su Sacro Consistório intimen
Delito tal los soberanos Jueces.

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