Hoy día 20 de enero, a las 10:00 de la mañana en Washington -17:00 horas en Madrid- comienza el acto de toma posesión en cuadragésimo sexto presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, ayer en Europea Radio analizábamos este acto desde el punto de vista de la comunicación política y el protocolo. No dudo que a lo largo de estos días los compañeros protocoleros irán comentando ese importante acontecimiento desde todos los ángulos, por lo que quien les escribe estas palabras ha decidido hacerlo desde el de la Historia. Con la ayuda de la prensa española de la época me voy a los Estados Unidos de hace 140 años para asistir a la Inauguration Day de un presidente con apellido de gato: James Abram Garfield.

El 4 de marzo de 1881 tomaba posesión de su cargo como presidente el general James A. Garfield, convirtiéndose en el vigésimo presidente de los Estados Unidos, acto que reseñaba La Ilustración Española y Americana el 30 del mismo mes.

En palabras del periodista que firma la crónica, Eusebio Martínez de Velasco, fue una “solemnidad oficial verdaderamente magnífica, que solo admite comparación, a decir de los periódicos locales, con la entusiasta fiesta popular que se celebró en la misma ciudad hace ya quince años, cuando regresaron las tropas victoriosas, después de concluida la guerra“.

Garfield, un curriculum impecable

El primer párrafo del artículo lo dedica el autor a reseñar los méritos que concurrían en Garfield para ocupar la primera magistratura de la nación: “es un modesto hijo del pueblo, como Washington y Lincoln, como Grant y Hayes; perteneciente a una familia de necesitados obreros del Estado de Ohio, barquero en el río Hudson, profesor de idiomas, director de un instituto pedagógico, voluntario en 1860 y general de división al concluirse la guerra; diputado, senador y, por último, presidente de la República (…) admirable ejemplo del poder que tienen en las sociedades modernas la honradez y el trabajo cuando las acompaña y anima incontrastable fuerza de voluntad“.

The Inauguration Day, un espectáculo memorable

A las 10:00 de la mañana comenzó un acto de una gran solemnidad que se abrió con un discurso en el que el presidente trazaba a grandes rasgos los objetivos de su presidencia.

Arquitectura efímera y ornamentación de las fachadas para un acto solemne

Desde la White House (…) hasta el Capitolio, a lo largo de la Pennsylvania Avenue, los balcones, las ventanas y hasta las azoteas de las casas aparecían adornados con vistosas colgaduras, banderas, gallardetes y emblemas alusivos al acto que se celebraba; habíanse construido tres arcos de triunfo en el trayecto que debía recorrer la comitiva oficial, siendo elegante modelo de esta clase de construcciones improvisadas, (…) el levantado entre los edificios Treasury Department y corcoran building, por su bella apariencia y alegórico decorado“.

Invitados y público asistente, seguridad ante todo

Entre los invitados que presenciarían en directo el acto estaban “diversos departamentos del Senado, además de los miembros de ambas Cámaras, los altos dignatarios de la República; los individuos del Cuerpo Diplomático incluso los legados japoneses y chinos; los generales del ejército y de la armada, los representantes y comisionados de las corporaciones civiles y numerosas personas invitadas“.

Además de quienes acompañarían al presidente en el lugar de la toma de posesión, una “muchedumbre inmensa, aumentada con 60.000 forasteros” se lanzó a las calles para vivir aquel momento histórico.

Por su seguridad velaban: “las tropas del ejército federal, cuatro divisiones de todos los cuerpos, institutos y milicias, y otra división, formada exclusivamente de sociedades civiles“. Estas tropas estaban formadas desde primeras horas de la mañana desde la Casa Blanca hasta el Capitolio.

Un acto solemne para la inauguración de una presidencia

La Ilustración recoge de forma esquemática el ceremonial del acto de toma de posesión:

  • A las 11:00 en punto llegó la comitiva presidencial al Capitolio.
  • Lectura del discurso de inauguración por el presidente Garfield, “que fue vivamente aplaudido en diversos períodos por la selecta concurrencia“.
  • Toma del juramento por dos magistrados del Tribunal Supremo. El presidente prestó juramento sobre la Biblia.
  • Felicitaciones y aplausos de los concurrentes.
  • Desfile de las tropas y milicias al mando del general W.T. Sherman.
  • El presidente se dirige hacia la Casa Blanca “en un modesto carruaje (…) acompañado de los senadores del Ohio y de dos miembros del Commitee of Arrangements o de Orden“. Momento que recoge la imagen destacada de esta entrada.

Un discurso para una presidencia

El discurso de la Inauguration Day es sin duda uno de los más importantes que pronuncia el presidente de los Estados Unidos ya que en él se adelantan las líneas generales que marcarán sus cuatro años de gobierno. El de James A. Garfield lo resumió así La Ilustración:

  • Anular las distinciones de razas.
  • Fomentar la instrucción pública.
  • Indicar la reunión de un Congreso Internacional Económico, para llegar a un acuerdo entre las principales naciones del mundo en la grave cuestión monetaria.
  • Favorecer el desarrollo de la agricultura y e comercio.
  • Examinar el grandioso proyecto del Canal de Panamá con política levantada y digna de un gran pueblo.

Una presidencia inconclusa por un par de balas y una mala curación

Seis meses ocupó la presidencia James Garfield, su presidencia fue la segunda más corta de la historia (William Henry Harrison, el 9º presidente, murió de neumonía al mes de acceder al cargo). Garfield falleció como consecuencia de las secuelas de un atentado contra su vida. Recibió dos disparos que no dañaron ningún órgano vital pero los médicos, en su intento de encontrar una de las balas, le causaron una infección y hemorragia interna que acabaron con su vida. Tenía 49 años.

Fuente del texto y la imagen destacada: La Ilustración Española y Americana de 30 de marzo de 1881 disponible en la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España.

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