Un modo de escribir elegante para caballeros galantes de antaño y hogaño

Cae en mis manos un libro de 1928 – El novísimo consultor de los enamorados. (Cartas de amor y guía de los amantes). Del modo de escribir. Diferentes modelos de cartas. Variadísimas cartas galantes para todos los casos. Publicado por Editorial B. Bauzá. Todo un manual...

14 consejos para ser un best man de película (en 1957)

Hace unas semanas veíamos 17+1 consejos para ser un novio de celuloide y quedé en hablar un poco en profundidad de una figura que acompaña siempre al novio al altar en las películas americanas, y no es la novia ni la madrina. Nos referimos al best man, el mejor amigo...

Actos de protocolo de un [breve] infante de España alpinista y explorador

Luis Amadeo de Saboya fue 13 días Infante de España, los que transcurrieron entre su nacimiento el 29 de enero de 1873 y la renuncia a la Corona de España de su padre –Amadeo I- el 11 de febrero del mismo año. En los pocos días que ostentó el título de Infante de...

Hace unos días compartía un post sobre las ventajas de escribir a mano, porque nos ayuda a concentrarnos, a repensar lo que escribimos, a razonar, y eso me ha hecho pensar en que hubo un tiempo en el que el intercambio de correspondencia era lo más habitual.

Escribir cartas era habitual y se escribían para todo. Las dos que les incluyo aquí como ejemplo eran habituales hace un siglo. Si un caballero deseaba formalizar su relación con una señorita, le escribía al padre solicitándole autorización; si por algún motivo deseaba romper esa relación, también se lo comunicaba por escrito al padre, manifestándole su pesar por la ruptura. Un derroche de buenas maneras, todo muy educado y elegante; para quienes no tuvieran el don de la palabra escrita, había libros como “El Consultor de los Enamorados“, que le echaba una mano al que era parco en prosa y le urgía autorización para el cortejo o necesitaba con premura comunicarle a su ex futuro padre político que su hija se iba a quedar “compuesta y sin novio“.

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Carta 1: autorización para el cortejo. La pareja ya tenía una relación que se quería “formalizar” y además el futuro novio tenía  el “consentimiento” de la joven para dar este paso.

Línea de saludo y despedida son muy formales: “Respetable señor mío” es una expresión muy formal, le hace saber al futuro suegro la consideración que le tiene. Y la despedida en abreviaturas: s. (su) s. (servidor) q. (que) l. (le) b. (besa) l. (la) m. (mano), es una señal de máximo respeto.

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Carta 2: ruptura de relaciones. Lo que en un momento creyó que era amor, al final no lo era y después de “hondas y serias reflexiones” (ya hemos dicho que escribir a mano permite la reflexión, y como) es consciente de que él y ella  no habían “nacido” para entenderse porque sus “caracteres no se avienen” (lo que la prensa rosa hoy día llama “diferencias irreconciliables” o “incompatibilidad de caracteres“). Eso si, habla maravillas de la joven, por si es necesario que el padre muestre esta carta a otro pretendiente: dotes, cualidades …. ¿y cómo es que no dice nada de su belleza? (es la reflexión que me he permitido hacer mientras escribo este post).  Ahí lo dejo, para que reflexionen ustedes.

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Fuente para el texto:

El Consultor de los Enamorados

Fotografía portada libro:

Captura de pantalla Biblioteca Nacional

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