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El post titulado Please, give me your full attention! fue publicado en Protocol Bloggers Point el 7 de agosto de 2014. Hoy, cinco años más tarde, llega el momento de revisarlo.

Hablábamos en 2014 de una forma de actuar, que se estaba convirtiendo en costumbre y de costumbre iba a pasar a ley: el estar consultando el móvil mientras se habla con alguien. Eso va a suceder antes de lo que pensamos.

Según el V Estudio comparación online hacia el ahorro inteligente (que pueden descargarse gratis en la web www.rastreator.com, y no es broma) el 77,3% de la población asegura no poder vivir sin su móvil. El móvil está tan integrado en nuestra vida diaria que el 50,9% de los españoles confiesa que lo primero que hace al levantarse es mirar el móvil. Cada vez hay una dependencia mayor del terminal unida a la necesidad constante del acceso a internet. Cifras a las que hay que añadir la del 37,2% de población que asegura que ya solo se comunica online. ¿No les asusta un poco? A mí si.

Esta dependencia del móvil ha modificado nuestra forma de relacionarnos y llega a las situaciones que recoge la imagen destacada del texto: dos personas que  necesitan hablar entre ellas mientras una está pendiente del teléfono móvil, en el que consulta sus mensajes, mira las noticias o hace la compra … ¿ridículo? ¡real como la vida misma!.  Pensamos que nuestra mente se puede dividir en dos y prestar atención tanto al teléfono como a nuestro interlocutor y no perder detalle de ambas, pero es imposible y a quien no prestamos atención es a quien tenemos a nuestro lado. Oímos pero no escuchamos. Percibimos vibraciones de sonido pero no entendemos ni damos sentido a lo que oímos ¡y luego nos quejamos de falta de comunicación!

No escuchamos de forma automática, escuchar requiere un gran esfuerzo pues hay que prestar atención no solo a lo que la otra persona nos está diciendo, sino también a sus sentimientos, ideas, pensamientos. Escuchar requiere ponerse en el lugar del otro y compartir, requiere que prestemos total atención a quien tenemos enfrente. La escucha activa.

El móvil nos distrae, dejamos de escuchar y nuestro interlocutor tiene la impresión de que lo que nos está contando no nos importa en absoluto; pero en el girar de la rueda nos toca de vez en cuando tener enfrente a alguien que nos hace lo mismo, somos muy maleducados y son muy maleducados con nosotros, la falta de respeto va y viene y está a punto de convertirse en ley.

Queridos protocoleros, cuando hablen con alguien Please give him or her your full attention.

Fuente de la imagen: Pinterest

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