Flámula, gonfalón y grímpola; tres palabras, tres vexilos

La Vexilología estudia la evolución y diseño de las enseñas: banderas, pendones, estandartes etc. Muchas palabras describen la forma, uso y significado de esos vexilos, en este blog las iremos repasando, empezando por estas tres: grímpola, gonfalón y flámula. Todas...

El Anaquel en el Gran Mundo

En el Anaquel tengo hace tiempo la Guía de Señoritas en el Gran Mundo (1854) “un Tratado de Urbanidad para la segunda época de la vida” en palabras de su autor J. Manjarrés, abogado, individuo de la sociedad de amigos del país y de la academia de buenas letras de...

La revista La última moda, recogía en su número 134 de 27 de julio una ilustración a doble página con los looks de playa que recomendaba para el verano de 1890, que se incluye como imagen destacada de este post.

Aunque –como siempre les recuerdo- no conviene nunca juzgar el pasado con ojos del presente, esta vez no puedo evitarlo. Entrar en el agua con aquellos modelitos debía ser todo un show e intentar moverse con aquella ropa mojada, propio de campeonas de halterofilia.  No hablamos de tomar el sol, porque entonces coger demasiado color no era bueno.

Como vemos en la ilustración por un lado estaban los trajes para playa y por otro los trajes para baño. Los trajes para playa  -los de ir a la playa a tomar el aire y pasear- incluían una serie de complementos importantes: el parasol y dos accesorios propios de la “vigilancia playera”, como eran los impertinentes y los anteojos.  Quienes paseaban no podían perderse detalle de lo que acontecía en la arena, donde los cuerpos se mostraban sin recato (e imaginemos la desazón que en las madres producía el que su hija estuviera en el agua con tan poca ropa y a la vista de todos).

Los trajes para baño, que eran todo comodidad, incluían: capas, esclavinas, y peinadores, que ayudaban a cubrir el cuerpo ocultándolo a las miradas indiscretas. Además de estar realizados en tejidos nobles, como pueden leer en la descripción de alguno de ellos que se incluye a continuación:

De lana rayada, blusa muy larga y plegada, sujeta con anchas tiras de franela blanca que rodean el escote, el pecho y las caderas, pantalón corto, gorra de hule”.

Pantalón y blusa de franela blanca. Esta última se adorna con galones azules y con un áncora bordada en el centro del pecho. Peinador Eiffel, semiajustado y con anchas mangas. Gorra de hule. Sandalias de piel”.

El más descocado de todos ellos, por mostrar brazos y pierna al mismo tiempo era el que lleva  los pompones: “Blusa larga y fruncida de sarga violeta, adornada con galones blancos y sujeta en el talle por un grueso cordón de pasamanería de lana. Pantalón corto guarnecido con anchos galones y pompones de lana. Gorra de hule”.

¡Cómo han cambiado los tiempos! ¡Feliz verano y feliz baño!

Pueden consultar La última moda en la Hemeroteca Digital

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