“¡No sin mi hijo!”, sobre la integración de los niños en la vida social de los padres (II) [Revisión]

Hace un mes publicaba la primera parte de la revisión de una entrada de noviembre de 2015 en Protocol Bloggers Point sobre los niños y los ajustes que su presencia impone en la vida social de los padres. En esta segunda parte hablaremos de los niños en las ceremonias...

La sombrilla de mano: un complemento de lo más cotilla

Las mujeres de antaño vivían rodeadas de complementos de moda que hablaban. Por un lado estaban los que ella utilizaba para hablar sin palabras y enviar mensajes al receptor adecuado: las joyas, el abanico, el pañuelo, los guantes o las flores y por otro los que...

Las visitas, una clave de la vida en sociedad y, por tanto, de la urbanidad de antaño o del protocolo social actual. El refranero ve segundas intenciones en las visitas frecuentes y largas. Las visitas de cortesía se hacían de vez en cuando, eran recíprocas y  fundamentales en la vida social de otras épocas. ¿Por qué el refranero previene contra ellas? la explicación tal vez esté en el “peloteo” que pueden esconder esas visitas: buscar un favor, obtener algún beneficio, etc. requieren “trabajarse” la confianza de aquel de quien lo vamos a requerir, y para estos menesteres se requiere emplear tiempo.

Para el refranero las visitas deben ser como “la visita del médico”, rápidas, un intercambio de cortesías para cumplir una función social.

error: Content is protected !!
Share This