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Hay condecoraciones que hablan de guerra y acciones valerosas en la misma. La condecoración de la que voy a hablar solo se entregaba en ese supuesto. Tenía que producirse una conflagración y una acción valerosa en la misma para tener opción a que la Cruz de Hierro se prendiese en el pecho de un militar a quien se honraba con tal distinción.

La Cruz de Hierro, no solo es de Hitler

Lo reconozco, soy de las que identificaba la Cruz de Hierro con Hitler y los nazis; demasiados documentales de la II Guerra Mundial y el Nazismo en el Canal Historia, me temo. Ante esta muestra de incultura no es de extrañar que me haya sorprendido ver una reseña sobre dicha condecoración en el periódico bandera de este blog: La Ilustración Española y Americana. En su número XXI de 25 de septiembre de 1870, hace 150 años, aparece un artículo y el grabado que lo acompaña es la imagen destacada de esta entrada.

Una condecoración de escaso valor material, pero con un enorme significado

De la Cruz de Hierro dice La Ilustración que tiene “poco valor intrínseco pero es la más honorífica de todas las prusianas” No en vano premiaba el arrojo y la valentía de quien la lucía o sus méritos en el mando -si no peleaba fusil en mano- en tiempo de guerra. Al ser una condecoración de este tipo, durante el primer semestre de 1870 era considerada “una reliquia (…) una antigüedad”. No era de extrañar, Prusia no había entrado en guerra desde 1813 fecha en la que se crea la Cruz de Hierro por Federico Guillermo III “para premiar los actos de valor de los soldados durante la Guerra de la Independencia sostenida contra los ejércitos de Napoléon I”.

Esa situación cambiaría el 19 de julio de 1870. La guerra franco-prusiana, que mantendrá ocupados a los ejércitos del II Imperio Francés de Napoleón III y del Reino de Prusia durante 10 meses, será el motivo por el que el rey Guillermo I firme un decreto restaurando dicha condecoración.

La Cruz de Hierro: descripción y clases

La Ilustración describe la condecoración como una cruz negra “de hierro colado con bordes plateados” (para ser visible sobre el uniforme militar) e indica que su origen hay que buscarlo en la insignia de los Caballeros Teutones. La historia nos dice que la Orden de los Caballeros Teutónicos del Hospital de Santa María de Jerusalén se fundó en el siglo XII, durante la III Cruzada.

En 1870 existían 4 cruces y dos medallas (éstas se crean en el decreto de 1870) que La Ilustración recoge en un grabado (en el grabado han utilizado números del 1 al 6 para identificarlas), junto a una descripción de las mismas:

  1. Cruz de Blüchers (sin cinta).
  2. Cruz de segunda clase (cinta negra con bordes blancos)
  3. Cruz civil (cinta blanca con bordes negros).
  4. Cruz de primera clase (sin cinta, se coloca sobre el corazón).
  5. Medalla de cobre para los soldados (cinta de color de naranja con bordes blancos y negros).
  6. Medalla civil de hierro colado (cinta blanca con bordes negros y de color naranja).

Dos veces más se volvió a sacar la Cruz de Hierro del baúl de los recuerdos: en 1914 y en 1939, debido a las guerras mundiales. Desde entonces permanece en el baúl y allí puede seguir, entre bolitas de alcanfor.

Fuente del texto e imagen destacada: La Ilustración Española y Americana de 25 de septiembre de 1870 digitalizada en la Hemeroteca Digital.

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