Organizar una boda es fácil si se trabaja en equipo #todoestáenloslibros

Organizar una boda es fácil si se tiene detrás un gran equipo. Así nos cuenta Fernán Caballero la boda de  "La Pulga y el Coco" en "Vulgaridad y Nobleza" (1902): y sigue el relato: pero no hay final feliz, por lo menos para el padrino: Todo está en los libros, solo...

Leyendo un uniforme de Húsar de Pavía

"Alfonso XIII" retratado por Román Navarro García de Vinuesa en 1912 y que pueden contemplar en el Museo del Prado, cuadro que he elegido como imagen destacada del post, llamó mi atención, aparte de porque hay varios aparentemente iguales, por el uniforme que luce el...

Y en Madrid, Romería de San Isidro

La semana pasada estábamos de feria en Sevilla y esta de romería en Madrid, celebrando a su Santo Patrón, San Isidro. Para ilustrar el post, un cuadro de Goya y para darle contenido unos párrafos del capítulo que a la citada romería dedica Ricardo Sepúlveda en su...
MENUMENU

Allegados y paniaguados son dos términos que se mencionaban en una pragmática de 10 de febrero de 1624 sobre el “Número de criados que puede tener cada familia y también los Consejeros y Ministros”.  En el post de la semana pasada  hablábamos de la apariencia de poder económico que daba el tener mucho personal de servicio y cómo este abría el camino a un mayor poder político en la Corte. Hoy hablamos de otro colectivo que, junto al personal de servicio, también contribuía a ese fin. Estas personas  -“sin oficio ni beneficio” que diría el refranero-  formaban parte de la cohorte del poderoso y dos palabras los se utilizaban para agruparlos: allegados y paniaguados.

La norma se refería a ellos como personas sin un oficio específico y que, integrados en la masa de personal al servicio de la casa en la que habitaban, realizaban ocupaciones que no eran necesarias a la vez que servían al dueño de la misma para hacer ostentación de su riqueza y poder. Es decir, que podían vivir perfectamente sin “dar un palo al al gua” (en lenguaje de hoy en día) porque tenían algo en común: eran personas de confianza de quien tenía el poder y vivían a sus expensas siendo beneficiados por él.

La propia norma sugería “disponer” de estas personas (despedirlas) para que pudieran “tener salida y ocupación, y no queden desacomodados y ociosos”.

ALLEGADOS. Usádo como substantívo masculino, y de ordinário en plural se toma por los parientes, amigos, parciáles, ò criados cercános à las personas de sus amos. Lat. Necessarii. Propinqui. Affines. Clientes. MEND. Guerr. de Gran. lib. 2. num. 8. Por el contrário los amigos y allegádos del Marqués y su casa decían, &c. ANT. AGUST. Dial. fol. 75. Las raciones de los allegádos à los Ciudadános ricos de Roma. ALV. GOM. Cant. 5. Oct. 26. A ser ofendida de sus allegádos.

allegado, da

  1. Cercano o próximo en el espacio o en el tiempo.
  2. Dicho de una persona: cercana a otra en parentesco, amistad, trato o confianza.

PANIAGUADO. s. m. El allegado a una casa que está beneficiado del dueño de ella, y le da de comer. Es compuesto de las voces pan y agua. Latín. Commensalis. Familiaris.

paniaguado, da

  1. y f. Persona que servía en una casa y recibía del dueño de ella habitación, alimento y salario.
  2. y f. despect. Persona allegada a otra y favorecida por ella

Fuentes:

Fuente de la Imagen Destacada: Cacería del Tabladillo en Aranjuez. Juan Bautista Martínez del Mazo. Museo del Prado

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