Protocolero: si estás pensando en cambiar de trabajo ¡pon al día tus habilidades blandas!

¿Estás pensando en cambiar de trabajo? ¿quieres hacer lo mismo pero en otra parte? o ¿eres de las que está pensando en “reinventarse”? sea cual sea el motivo ten en cuenta que ahora lo que más se valora son las habilidades blandas, ya no es necesario demostrar los...

El Inauguration Day de 1881: un acto oficial solemne y memorable

Hoy día 20 de enero, a las 10:00 de la mañana en Washington -17:00 horas en Madrid- comienza el acto de toma posesión en cuadragésimo sexto presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, ayer en Europea Radio analizábamos este acto desde el punto de vista de la...

El movimiento se demuestra marchando y con tres palabras

Uno de los actos militares más vistosos es, sin duda, un desfile, lo leíamos el viernes en este blog descrito por Rubén Darío. La formación ordenada en la que los militares marchan ante una autoridad, otras autoridades y público en general siempre llama nuestra...

Allegados y paniaguados son dos términos que se mencionaban en una pragmática de 10 de febrero de 1624 sobre el “Número de criados que puede tener cada familia y también los Consejeros y Ministros”.  En el post de la semana pasada  hablábamos de la apariencia de poder económico que daba el tener mucho personal de servicio y cómo este abría el camino a un mayor poder político en la Corte. Hoy hablamos de otro colectivo que, junto al personal de servicio, también contribuía a ese fin. Estas personas  -“sin oficio ni beneficio” que diría el refranero-  formaban parte de la cohorte del poderoso y dos palabras los se utilizaban para agruparlos: allegados y paniaguados.

La norma se refería a ellos como personas sin un oficio específico y que, integrados en la masa de personal al servicio de la casa en la que habitaban, realizaban ocupaciones que no eran necesarias a la vez que servían al dueño de la misma para hacer ostentación de su riqueza y poder. Es decir, que podían vivir perfectamente sin “dar un palo al al gua” (en lenguaje de hoy en día) porque tenían algo en común: eran personas de confianza de quien tenía el poder y vivían a sus expensas siendo beneficiados por él.

La propia norma sugería “disponer” de estas personas (despedirlas) para que pudieran “tener salida y ocupación, y no queden desacomodados y ociosos”.

ALLEGADOS. Usádo como substantívo masculino, y de ordinário en plural se toma por los parientes, amigos, parciáles, ò criados cercános à las personas de sus amos. Lat. Necessarii. Propinqui. Affines. Clientes. MEND. Guerr. de Gran. lib. 2. num. 8. Por el contrário los amigos y allegádos del Marqués y su casa decían, &c. ANT. AGUST. Dial. fol. 75. Las raciones de los allegádos à los Ciudadános ricos de Roma. ALV. GOM. Cant. 5. Oct. 26. A ser ofendida de sus allegádos.

allegado, da

  1. Cercano o próximo en el espacio o en el tiempo.
  2. Dicho de una persona: cercana a otra en parentesco, amistad, trato o confianza.

PANIAGUADO. s. m. El allegado a una casa que está beneficiado del dueño de ella, y le da de comer. Es compuesto de las voces pan y agua. Latín. Commensalis. Familiaris.

paniaguado, da

  1. y f. Persona que servía en una casa y recibía del dueño de ella habitación, alimento y salario.
  2. y f. despect. Persona allegada a otra y favorecida por ella

Fuentes:

Fuente de la Imagen Destacada: Cacería del Tabladillo en Aranjuez. Juan Bautista Martínez del Mazo. Museo del Prado

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