Etiquetas

, ,

Decimos que alguien “apunta maneras” cuando ya desde su más tierna infancia deja ver que será bueno en algo (profesión, deporte, aficiones, etc.). Eso le ha pasado a mi amiga María Fernández Dobao y su papel como profesional de la organización de eventos, que empezó -como los niños del Primer Campus de Protocolo de Protocolarte– cuando era muy pequeña.

Corría 1986 y María tenía 10 añitos, organizó un evento (fiesta) para celebrar el santo de su madre. Como buena organizadora lo primero que se planteó fue convocar a los invitados. Debido a que en su mayoría vivían en la misma urbanización o eran familiares, lo que hizo fue buzonear el programa del evento en las casas de amigos y conocidos:

El programa estaba -y está- redactado en 3 hojas, en la primera se hace un anuncio general en el que se promete una gran fiesta en la que -quien acuda- lo va a pasar genial, como no podría ser menos ya que quien da su palabra y  firma es “un amigo. También queda claro desde el principio que hay que aportar dinero, 25 pesetas (aunque esta cantidad no parece ser la definitiva, como veremos a continuación).

En la siguiente página  entramos en los detalles del evento. Será una fiesta en la que habrá de todo: concursos, premios y comida. Si seguimos leyendo vemos el día, la hora y la etiqueta (en este caso la deja al libre albedrío del invitado, eso si, no se puede acudir en bañador). Además, para entrar a la fiesta es necesario llevar consigo la convocatoria, y algo muy importante: no nos podemos olvidar de llevar dinero (aunque ahora ya son 50 pesetas por persona, lo cual crea confusión con la cantidad de 25 pesetas que nos pedía en el folio anterior). Otra cosa importante, habla de una butaca, por lo que deducimos que algo sucederá y que tendremos sitio para sentarnos, no dice “asiento o silla” dice butaca, eso remite a espectáculo.

El programa del evento -recogido en la última página- es de lo más profesional. No hay un horario pero si una secuencia de acontecimientos: en primer lugar vamos a disfrutar del espectáculo. Una gala de magia en la que actuarán el Mago Balún y el Mago Piruja (M.B y M.P.). La oferta de trucos era muy amplia y había un responsable para cada uno de ellos, cuyas siglas aparecen al lado del truco, para evitar dudas (vemos que el truco del lápiz evaporado se ha tachado, el Mago Balún no estaba muy seguro de poder hacerlo). Tras la función, tendrá lugar la merienda (“comilona”) señala María. A continuación seguiremos jugando y después habrá una subasta, no sabemos de qué, pero ¿qué puede ser “muy valioso” para un niño?: juguetes, libros, etc.

Esta documentación se ha conservado intacta gracias a esa maravillosa “manía” que tienen algunos padres de guardar todas estas cosas que hacen los hijos, y si María está agradecida a su padre por ello, yo mucho más, porque me ha servido para escribir este post.

Treinta y un años más tarde María sigue organizando eventos (y sobre todo poniendo música a eventos, porque ella es profesora de piano y organizadora de actos, ¿les suena Arte entre Amigos?, ella es su alma mater. Esta tarde asistiremos a uno en el que es anfitriona y protagonista , el de presentación de su primera novela –Infinito, infinito y punto final– y que, sin duda, no nos va a defraudar.

 

 

Anuncios