Etiquetas

, ,

En las relaciones humanas, campo de juego de la Urbanidad, discreción, juicio y tacto ayudan a disminuir los conflictos usando el entendimiento, respetando las diferencias y los puntos de vista de los que nos rodean. Ayudan a establecer relaciones satisfactorias, facilitando una comunicación eficaz.

Si somos discretos sabemos guardar la reserva debida de algo que conocemos de carácter privado y que no debe ser tratado  directamente con personas que nada tienen que ver en el asunto. No es necesario, por tanto, que nos pidan que guardemos secreto, basta con ser prudentes y tener la suficiente capacidad de juicio (el buen juicio) o de sentido común para saber cuándo es necesaria. Una persona discreta es poseedora de una cualidad inigualable y por ello merece un gran respeto.

vermeer-de-delft_mujer-escribiendo-una-carta-y-su-sirvienta_ca-1670_dublin_-national-gallery-of-ireland

Hablamos de que alguien tiene tacto cuando muestra interés por quienes le rodean, estimándolos y comprediéndolos. Si se tiene tacto nunca se discutirá acaloradamente, ni se darán consejos no pedidos, o se dañará el amor propio del otro; teniendo tacto hablamos menos de nosotros mismos y mostramos interés por lo que les interesa y gusta a los demás.

Es curioso que la palabra tacto no aparece recogida en este sentido hasta 1853, en el diccionario de Domínguez, donde se hace una entradilla al significado manifestando la este hecho: “La Academia no dice una palabra más de esta voz tan acertada (…)”

DISCRECIÓN. s. f. Prudéncia, juicio y conocimiento con que se distinguen y reconocen las cosas como son, y sirve para el gobierno de las acciones y modo de proceder, eligiendo las más a propósito. Latín. Discretio. Prudens judicium. CERV. Quix. tom. 1. cap. 34. Con silencio, sagacidad y discreción, podrás ser el verdúgo de tu agrávio. SOLIS, Hist. de Nuev. Esp. lib. 3. cap. 10. Remitiendo a la discreción de la ofrenda todo lo que faltaba en el razonamiento.

Mujeres en la ventana_Murillo

discreción. (Del lat. discretĭo, -ōnis). 1. f. Sensatez para formar juicio y tacto para hablar u obrar. 2. f. Don de expresarse con agudeza, ingenio y oportunidad.

JUICIO. Vale tambien seso, assiento y cordúra. Latín. Prudentia. Recta mens. QUEV. Visit. Hecho de ver que el que hai en el mundo no es juício ni hai hombre de juício, y que hai mui poco juício en el mundo.

800px-nicolas_poussin_-_the_judgment_of_solomon_-_wga18330

juicio. (Del lat. iudicĭum). 2. m. Estado de sana razón opuesto a locura o delirio. Está en su juicio. Está fuera de juicio. 3. m. Opinión, parecer o dictamen. 4. m. Seso, asiento y cordura. Hombre de juicio.

cervantes_victor_manzano

TACTO (1853, Domínguez). La Academia no dice una palabra más de esta voz tan acertada como generalmente usada en nuestro lenguaje, en diferentes sentidos figurados; procuraremos suplir esta falta, tanto más notable, cuanto en más de un discurso académico se ha usado la palabra tacto por juicio exacto, seguro, delicadeza de gusto, tino, pulso, en juzgar las cosas, etc.

tacto. (Del lat. tactus).4. m. Prudencia para proceder en un asunto delicado.

  • DICCIONARIO DE AUTORIDADES
  • DOMÍNGUEZ (1853)
  • Diccionario de la Lengua

Cuadros: Vermeer, Murillo, Poussin, Manzano

Anuncios